jueves, 23 de agosto de 2007

Testimonios del poder de la Biblia.

Este espacio se puede llenar de testimonios pero sólo quiero platicar los que me constan en lo personal, testimonios que yo pude ve, o bien de personas cercanas a mi y confiables.

Dentro de los testimonios podrás ver que la solución no se dio sólo por leer la Biblia, que no se dió como algo mágico sólo por leer la Biblia, se dió por poner en práctica la Biblia.

Hace muchos años yo tenía una agencia de publicidad y trabajaba para mí un joven muy trabajador y muy creativo.

De repente faltó a trabajar por una semana sin avisar, por lo que fui a buscarlo a su casa y para sorpresa mía toda su familia estaba en el hospital esperando a que este joven lo operaran de emergencia pues le había detectado un cancer fulminante en el riñón, recuerdo que un doctor quería operarlo sin garantizar nada a la familia, inclusive podría perder la vida en la misma operación.

Y no había alternativa, ya le habían realizado todos los estudios médicos en dos ocasiones y no había mucho que hacer, sólo le daban unas semanas de vida.

Un día anterior leí en la Biblia que todos los que hemos creído en Jesucristo podemos orar por los enfermos, así que puse en práctica y lo fui a buscar, estaba a punto de entrar al quirófano, ya estaba preparado para la operación y pedí que me dejaran orar por él antes de la intervención, recordé que la Biblia decía imponer manos, así que lo hice y oré.

Terminando de orar la enfermera lo llevó a la sala de operaciones y la hora de ponerle la anestesia el doctor se detuvo y frenó la operación, pidió hacer nuevamente los exámenes y la sorpresa se dio.

El cancer había desaparecido. Nadie lo podía creer, primero todos los estudios resultaron positivos y en un instante los resultados fueron completamente diferentes.

Yo sé que muchos de ustedes estarán pensando que fue una equivocación de los primeros exámenes y no es mi intención convencerte de lo contrario.

Yo sólo se que me tocó presenciar algo verdaderamente insólito, sólo por poner la Biblia en acción.

Ver otra vez.

En una ocasión un amigo, que parte de su ptrabajo es dar consejerías familiares, recibió en su oficina a una señorita invidente que iba acompañada de su mamá, realmente tenían muchos problemas familiares, cuando terminaron de exponerle todos sus problemas, mi amigo le preguntó a la jóven cómo estaba la relación con su padre.

Ella inmediatamente se puso a llorar y le platicó que desde niña había sido maltratada y que le guardaba mucho rencor.

Mi amigo entonces le abrió la Biblia para decirle que lo primero que tenía que hacer era perdonar.

Después de un rato de platicar con ella, por fin accedió a perdonar a su padre y el resultado fue inmediato; recobró la vista. Lo mismo; cuando activaron la Biblia, se dieron los resultados.

Armando Carrasco Z