“Mira, oh Señor, que amo tus mandamientos; Vivifícame conforme a tu misericordia. La suma de tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de tu justicia.” Salmos 119:159-160
Este pasaje es clave para entender las sectas. La Biblia no promueve religiones, la Biblia promueve buscar la relación directa con nuestro Dios. Es una invitación directa y franca a iniciar una relación con el Creador.
Por su parte las sectas buscan tener rituales que satisfagan la búsqueda natural del hombre por Dios. Pero los rituales no llevan a nada. Dios en su Palabra enseña claramente que el hombre no puede llegar a Él por ningún ritual, la única forma de conseguirlo es a través de Jesucristo. Eso dice la Biblia, ya está en cada quien creerle o no.
Las sectas mencionan partes de la Biblia y basan muchas de sus doctrinas solo en pasajes aislados o de plano textos independientes de la Biblia. Pero olvidan algo importante, algo que precisamente dice este pasaje de la Biblia.
En este salmo dice claramente: “La suma de tu palabra es verdad”. Para comprender esto es necesario leer toda la Biblia y no sacar nada de su contexto. Es necesario estudiar el global de la Biblia, porque como ella misma dice “la suma de tu palabra es verdad.”
La gente a veces lee uno o dos pasajes y de allí arma toda una religión. Olvidándose del mensaje global. Invariablemente, cuando se estudian las sectas se da uno cuenta que se han basado solo en porciones de la Biblia, y por lo general ninguno de los practicantes son asiduos lectores de la Biblia, solo conocen los pasajes que sus líderes les presentan.
Por eso mismo Jesucristo decía: “ustedes se equivocan por ignorar las Escrituras” leían parte de la Biblia pero no conocían el mensaje completo.
La forma más segura de no equivocarse es leer el mensaje completo de la Biblia. Por eso la insistencia de desarrollar un hábito de lectura diaria de la Biblia. Creo que como hijos por lo menos, por lo menos deberíamos leer toda la Biblia por lo menos una vez en la vida. Sin embargo creo que el compromiso real debe ser leer la Biblia todos los días. Estar en contacto con ella siempre.
A través de ella conocemos a Dios, lo que ha hecho por nosotros, su amor inexplicable, su poder, sus maravillas. No dejes de acercarte a la Biblia y procura conocer el mensaje completo.
Armando Carrasco Z.
lunes 9 de noviembre de 2009
lunes 2 de noviembre de 2009
Salmos 119 Resh (Parte 80)
“Muchos son mis perseguidores y mis enemigos, mas de tus testimonios no me he apartado. Veía a los prevaricadores, y me disgustaba, porque no guardaban tus palabras.” Salmos 119:157-158
Hay una calcomanía de auto muy famosa que dice: “Hacer el bien produce buena suerte” yo le pondría abajito y en letras chiquitas, como letra de contrato bancario: “también produce persecución.” Es una realidad que hacer el bien hace que muchos se conviertan en tus enemigos. Por eso es que muchos se han escudado bajo la bandera de “yo no le hago daño a nadie” bandera que los coloca en una zona de comodidad donde según ellos no reciben daño. Pero eso es asunto de otro tema… lo cierto es que hacer el bien produce enemigos y persecuciones.
Una vez que has estado en contacto con la Biblia, que has conocido su contenido y todo lo que ella dice, es casi imposible quedarse sen hacer nada, algo te impulsa o por lo menos te inquieta a hacer las cosas como Dios manda. Y cuando lo empiezas a hacer, allí aparecen los perseguidores.
Mira; si te pones a leer metafísica, o gnosticismo o yoga o meditación trascendental, nadie te dice nada, a lo mucho dirán que estás loco, pero cuando dices que estás leyendo y estudiando la Biblia… las cosas cambian. Todos se te vienen encima, de repente salen los perseguidores. Te dicen de todo tratando de disuadirte que dejes de leer la Biblia y mucho menos que dejes de poner en práctica lo que ella dice. Es impresionante pero así es. Y lo más triste que muchas veces esas críticas provienen de los seres más cercanos a nosotros.
Por otro lado vemos que el autor dice que los prevaricadores lo hacían enojar, vamos a empezar por definir qué quiere decir prevaricador, en primer lugar el diccionario dice que prevaricar es cuando un funcionario público falta a sus obligaciones y deberes de su cargo, como cuando por ejemplo (Así lo pone el diccionario) aceptan soborno. Eso es prevaricar. Cuando el autor notaba que personas con una responsabilidad pública cambiaban el derecho por un soborno, terminaba enojado.
Sé que lo mismo pasa en nuestros días cuando la injusticia es estorbada por los sobornos, y no podemos menos que enojarnos, al darnos cuenta que hacen caso omiso a la Palabra que marca los estándares de justicia.
El hombre por su propia maldad no quiere acercarse a la Biblia, mucho menos quiere ponerla en práctica, sus intereses están en juego. Por eso entendemos perfecto este pasaje, porque ellos forman parte de la clase de personas que persiguen a aquellos que deciden estudiar la Biblia y ponerla en práctica.
Armando Carrasco Z.
Hay una calcomanía de auto muy famosa que dice: “Hacer el bien produce buena suerte” yo le pondría abajito y en letras chiquitas, como letra de contrato bancario: “también produce persecución.” Es una realidad que hacer el bien hace que muchos se conviertan en tus enemigos. Por eso es que muchos se han escudado bajo la bandera de “yo no le hago daño a nadie” bandera que los coloca en una zona de comodidad donde según ellos no reciben daño. Pero eso es asunto de otro tema… lo cierto es que hacer el bien produce enemigos y persecuciones.
Una vez que has estado en contacto con la Biblia, que has conocido su contenido y todo lo que ella dice, es casi imposible quedarse sen hacer nada, algo te impulsa o por lo menos te inquieta a hacer las cosas como Dios manda. Y cuando lo empiezas a hacer, allí aparecen los perseguidores.
Mira; si te pones a leer metafísica, o gnosticismo o yoga o meditación trascendental, nadie te dice nada, a lo mucho dirán que estás loco, pero cuando dices que estás leyendo y estudiando la Biblia… las cosas cambian. Todos se te vienen encima, de repente salen los perseguidores. Te dicen de todo tratando de disuadirte que dejes de leer la Biblia y mucho menos que dejes de poner en práctica lo que ella dice. Es impresionante pero así es. Y lo más triste que muchas veces esas críticas provienen de los seres más cercanos a nosotros.
Por otro lado vemos que el autor dice que los prevaricadores lo hacían enojar, vamos a empezar por definir qué quiere decir prevaricador, en primer lugar el diccionario dice que prevaricar es cuando un funcionario público falta a sus obligaciones y deberes de su cargo, como cuando por ejemplo (Así lo pone el diccionario) aceptan soborno. Eso es prevaricar. Cuando el autor notaba que personas con una responsabilidad pública cambiaban el derecho por un soborno, terminaba enojado.
Sé que lo mismo pasa en nuestros días cuando la injusticia es estorbada por los sobornos, y no podemos menos que enojarnos, al darnos cuenta que hacen caso omiso a la Palabra que marca los estándares de justicia.
El hombre por su propia maldad no quiere acercarse a la Biblia, mucho menos quiere ponerla en práctica, sus intereses están en juego. Por eso entendemos perfecto este pasaje, porque ellos forman parte de la clase de personas que persiguen a aquellos que deciden estudiar la Biblia y ponerla en práctica.
Armando Carrasco Z.
jueves 29 de octubre de 2009
Salmos 119 RESH (Parte 79)
“Lejos está de los impíos la salvación, porque no buscan tus estatutos. Muchas son tus misericordias, oh Señor; vivifícame conforme a tus juicios.” Salmos 119:155-156
Como hemos visto todo el salmo 119 gira en torno “guardar Su palabra” y todos sus beneficios. Estos pasajes no son la excepción. Y nos muestran bien claro el peligro de apartarse de buscar Su Palabra.
Su palabra siempre está cercana a nosotros, siempre está accesible a cada uno de nosotros, pero por el simple hecho de no creer en ella, nos alejamos de la Salvación que ella contiene.
Es tan simple pero tan simple que el hombre no cree que pueda encontrar en la Biblia su salvación. El hombre le gusta complicarse la vida, le gusta hacer rituales para encontrar de la manera difícil su salvación. Pero no la encuentra, no hay en toda la tierra ni en toda la historia de la humanidad un ritual que salve tu vida. Pero al hombre le encanta andar buscando “caminos” para llegar al cielo o a la eternidad.
Y se encuentra tan cerca como una Biblia, leerla y creerla. Es por eso que el autor de este salmo comenta que “la salvación está lejos de los impíos”, por el hecho de no buscar Su palabra.
Por otro lado todos aquellos que buscan en Su Palabra, lo primero que dicen es “grande y abundante es tu misericordia”, sólo porque nos damos cuenta que sin ella simplemente no podemos vivir, la misericordia de Dios alcanza a todos, es por su misericordia que seguimos vivos y de pie.
Dice la misma Biblia que sus misericordias son nuevas cada mañana. Misericordia quiere decir no recibir lo que por nuestros malos actos merecemos. Sin ella ningún hombre estaría de pie. Es Su misericordia la que nos mantiene vivos todos los días de nuestra vida.
La Biblia contiene la vida que necesitamos para alcanzar la salvación. Leerla y estudiarla nos lleva al camino de salvación. En ella se encuentra la vida y no está escondida, está al alcance de todos.
Armando Carrasco Z
Como hemos visto todo el salmo 119 gira en torno “guardar Su palabra” y todos sus beneficios. Estos pasajes no son la excepción. Y nos muestran bien claro el peligro de apartarse de buscar Su Palabra.
Su palabra siempre está cercana a nosotros, siempre está accesible a cada uno de nosotros, pero por el simple hecho de no creer en ella, nos alejamos de la Salvación que ella contiene.
Es tan simple pero tan simple que el hombre no cree que pueda encontrar en la Biblia su salvación. El hombre le gusta complicarse la vida, le gusta hacer rituales para encontrar de la manera difícil su salvación. Pero no la encuentra, no hay en toda la tierra ni en toda la historia de la humanidad un ritual que salve tu vida. Pero al hombre le encanta andar buscando “caminos” para llegar al cielo o a la eternidad.
Y se encuentra tan cerca como una Biblia, leerla y creerla. Es por eso que el autor de este salmo comenta que “la salvación está lejos de los impíos”, por el hecho de no buscar Su palabra.
Por otro lado todos aquellos que buscan en Su Palabra, lo primero que dicen es “grande y abundante es tu misericordia”, sólo porque nos damos cuenta que sin ella simplemente no podemos vivir, la misericordia de Dios alcanza a todos, es por su misericordia que seguimos vivos y de pie.
Dice la misma Biblia que sus misericordias son nuevas cada mañana. Misericordia quiere decir no recibir lo que por nuestros malos actos merecemos. Sin ella ningún hombre estaría de pie. Es Su misericordia la que nos mantiene vivos todos los días de nuestra vida.
La Biblia contiene la vida que necesitamos para alcanzar la salvación. Leerla y estudiarla nos lleva al camino de salvación. En ella se encuentra la vida y no está escondida, está al alcance de todos.
Armando Carrasco Z
martes 20 de octubre de 2009
Salmos 119 Resh (Parte 78)
“Mira mi aflicción y líbrame, porque de tu ley no me he olvidado. Defiende mi causa, y redímeme; Vivifícame con tu palabra.” Salmos 119:153-154
La Biblia enseña que si pones en práctica sus enseñanzas te irá bien en tu vida. Y muchos decidimos hacerlo así. Por lo que empezamos a guardar Su palabra pero sucede después de un tiempo que nos damos cuenta que aún cuando estamos haciendo lo correcto, vienen a nuestra vida momentos de angustia y situaciones de conflicto.
Es entonces cuando estudiamos en la misma Biblia que también nos habla de situaciones en nuestra vida que van a ponernos en circunstancias difíciles por varias razones.
Y es en esos momentos cuando le hablamos a Dios pidiéndole ayuda sabiendo que nos hemos esforzado por guardar Su Palabra, que lo que estamos recibiendo no es una consecuencia de algún acto ilícito en nuestra vida, sino que es una circusntancia adversa, que por las razones que sean ha llegado a nuestra vida y nos ha puesto en una zona de adversidad y angustia.
Por eso es que libremente el autor del salmos dice: “Defiende mi causa” porque él sabía que lo que estaba pasando no era resultado de sus malas acciones sino un ataque directo en su contra por lo que pide la ayuda divina para defender su causa.
Y no solo eso sino que le pide que le de vida de acuerdo a las promesas que Dios le había hecho. En otra versión dice así: “…dame vida conforme a tu promesa” Dios le había hablado al autor y ahora que estaba pasando por una situación extrema le solicita a Dios que sea llenado de vida conforme a la promesa que Dios le había hecho.
A veces, lo único que nos queda para vivir es una promesa de Dios para nuestras vidas. Hay momentos en los que se agotan todos los recursos y todas las posibiliades y solo nos queda en el corazón una promesa de Dios para nosotros. Y esa promesa es la que nos da esperanza y nos da vida.
Ahora bien, ¿Cómo y cuando recibimos promesas de Dios? Bueno hay muchas formas pero hay dos muy comunes que deberíamos buscar; una de ellas es orando y la otra es leyendo, cuando Dios nos revela sus promesas para nuestras vidas. Es en esos momentos en los que Dios se muestra a nosotros y nos da una promesa.
Es por eso que leer la Biblia es imprtantísimo porque muchas veces es allí donde Dios te va a equipar con promesas para tu vida. Y creéme que todos pasamos situaciones por las que debríamos siempre tener una promesa que nos mantenga con vida y esperanza.
Armando Carrasco Z
La Biblia enseña que si pones en práctica sus enseñanzas te irá bien en tu vida. Y muchos decidimos hacerlo así. Por lo que empezamos a guardar Su palabra pero sucede después de un tiempo que nos damos cuenta que aún cuando estamos haciendo lo correcto, vienen a nuestra vida momentos de angustia y situaciones de conflicto.
Es entonces cuando estudiamos en la misma Biblia que también nos habla de situaciones en nuestra vida que van a ponernos en circunstancias difíciles por varias razones.
Y es en esos momentos cuando le hablamos a Dios pidiéndole ayuda sabiendo que nos hemos esforzado por guardar Su Palabra, que lo que estamos recibiendo no es una consecuencia de algún acto ilícito en nuestra vida, sino que es una circusntancia adversa, que por las razones que sean ha llegado a nuestra vida y nos ha puesto en una zona de adversidad y angustia.
Por eso es que libremente el autor del salmos dice: “Defiende mi causa” porque él sabía que lo que estaba pasando no era resultado de sus malas acciones sino un ataque directo en su contra por lo que pide la ayuda divina para defender su causa.
Y no solo eso sino que le pide que le de vida de acuerdo a las promesas que Dios le había hecho. En otra versión dice así: “…dame vida conforme a tu promesa” Dios le había hablado al autor y ahora que estaba pasando por una situación extrema le solicita a Dios que sea llenado de vida conforme a la promesa que Dios le había hecho.
A veces, lo único que nos queda para vivir es una promesa de Dios para nuestras vidas. Hay momentos en los que se agotan todos los recursos y todas las posibiliades y solo nos queda en el corazón una promesa de Dios para nosotros. Y esa promesa es la que nos da esperanza y nos da vida.
Ahora bien, ¿Cómo y cuando recibimos promesas de Dios? Bueno hay muchas formas pero hay dos muy comunes que deberíamos buscar; una de ellas es orando y la otra es leyendo, cuando Dios nos revela sus promesas para nuestras vidas. Es en esos momentos en los que Dios se muestra a nosotros y nos da una promesa.
Es por eso que leer la Biblia es imprtantísimo porque muchas veces es allí donde Dios te va a equipar con promesas para tu vida. Y creéme que todos pasamos situaciones por las que debríamos siempre tener una promesa que nos mantenga con vida y esperanza.
Armando Carrasco Z
lunes 12 de octubre de 2009
Salmos 119 Cof (parte 77)
“Cercano estás tú. Oh Señor, y todos tus mandamientos son verdad. Hace ya mucho que he entendido tus testimonios, que para siempre los has establecido.” Salmos 119:151-152
Creo que uno de los errores de percepción más grandes de la humanidad es creer que Dios está lejos. Todos, o casi todos, tenemos la idea falsa de que Dios se encuentra muy muy lejos de nosotros, más allá de las galaxias mas lejanas.
La mayoría de los hombres y mujeres no sólo creen que Dios está lejos sino también muy ocupado. Que no tiene tiempo para la humanidad ni mucho menos para alguien en particular.
Pero la Biblia dice todo lo contrario, que Dios está cerca de nosotros y muy al pendiente de lo que nos sucede. El no solo está cerca, el QUIERE estar cerca de ti. Y hace hasta lo imposible porque tú lo sepas. El problema es que no le creemos lo cerca que está y lo mucho de interés que tiene por cada uno de nosotros.
El hombre es el que quiere a Dios lejos, que no se meta en su vida, ese es el verdadero problema. Cuando empezamos a leer y estudiar la Biblia podemos llegara tener una mejor percepción de la cercanía de Dios. Cuando leemos la Biblia nos damos cuenta que todo lo que dice en ella es verdad. Que lo creas o no, es otro asunto.
Dios está tan al pendiente de nosotros que nos dejó un manual de operaciones para que nos vaya bien en la vida, porque la Biblia no es otra cosa si no eso, un instructivo para la vida, pero ni siquiera la leemos y lo peor es que cuando por alguna razón llegamos a leerla o visitamos algún lugar donde la estudian… no le creemos. Insistimos en creer que Dios está lejos y que no le interesamos.
Dios ha cumplido su parte. Dios está cerca y nos lo dice. Ya de ti depende si le crees.
Dios le ha dedicado de Su tiempo a escribir todo un manual de vida. Ya depende de ti se le crees.
El tiempo es un buen sazonador del entendimiento, los años que se van acumulando leyendo Su palabra hacen que entendemos mejor las cosas de Dios y que las vayamos corroborando por nosotros mismos. No es lo mismo que alguien platique de sus experiencias a que nosotros las experimentemos en carne propia.
Cada día que pasa, cada mes que pasa y por supuesto cada año que pasa se van acumulando anécdotas de las veces que se cumple la Palabra de Dios en nosotros. Por eso te insisto que no dejes pasar mas tiempo y que te conviertas en un asiduo lector de la Biblia.
Armando Carrasco Z.
Creo que uno de los errores de percepción más grandes de la humanidad es creer que Dios está lejos. Todos, o casi todos, tenemos la idea falsa de que Dios se encuentra muy muy lejos de nosotros, más allá de las galaxias mas lejanas.
La mayoría de los hombres y mujeres no sólo creen que Dios está lejos sino también muy ocupado. Que no tiene tiempo para la humanidad ni mucho menos para alguien en particular.
Pero la Biblia dice todo lo contrario, que Dios está cerca de nosotros y muy al pendiente de lo que nos sucede. El no solo está cerca, el QUIERE estar cerca de ti. Y hace hasta lo imposible porque tú lo sepas. El problema es que no le creemos lo cerca que está y lo mucho de interés que tiene por cada uno de nosotros.
El hombre es el que quiere a Dios lejos, que no se meta en su vida, ese es el verdadero problema. Cuando empezamos a leer y estudiar la Biblia podemos llegara tener una mejor percepción de la cercanía de Dios. Cuando leemos la Biblia nos damos cuenta que todo lo que dice en ella es verdad. Que lo creas o no, es otro asunto.
Dios está tan al pendiente de nosotros que nos dejó un manual de operaciones para que nos vaya bien en la vida, porque la Biblia no es otra cosa si no eso, un instructivo para la vida, pero ni siquiera la leemos y lo peor es que cuando por alguna razón llegamos a leerla o visitamos algún lugar donde la estudian… no le creemos. Insistimos en creer que Dios está lejos y que no le interesamos.
Dios ha cumplido su parte. Dios está cerca y nos lo dice. Ya de ti depende si le crees.
Dios le ha dedicado de Su tiempo a escribir todo un manual de vida. Ya depende de ti se le crees.
El tiempo es un buen sazonador del entendimiento, los años que se van acumulando leyendo Su palabra hacen que entendemos mejor las cosas de Dios y que las vayamos corroborando por nosotros mismos. No es lo mismo que alguien platique de sus experiencias a que nosotros las experimentemos en carne propia.
Cada día que pasa, cada mes que pasa y por supuesto cada año que pasa se van acumulando anécdotas de las veces que se cumple la Palabra de Dios en nosotros. Por eso te insisto que no dejes pasar mas tiempo y que te conviertas en un asiduo lector de la Biblia.
Armando Carrasco Z.
martes 29 de septiembre de 2009
Salmos 119 Cof (Parte 76)
“Oye mi voz conforme a tu misericordia; oh Señor, vivifícame conforme a tu juicio. Se acercaron a la maldad los que me persiguen; se alejaron de tu ley.” Salmos:149-150
El hombre tiende a ejecutar sus juicios de acuerdo a sus propios parámetros y de acuerdo a sus propios juicios. El hombre es cruel. Sus juicios los hace sin misericordia, completamente conforme a su propia manera de ver las cosas. Caer en las manos de un hombre sin misericordia es una cosa terrible.
Por eso, el autor clama que su voz sea escuchada conforme a la misericordia de Dios, y que sea vivificado conforme a Sus juicios. Porque sabía que se podía acercar a Dios y hablarle sabiendo que Dios lo atendería no midiéndolo conforme la perspectiva humana, sino bajo su divina percepción de las cosas. Si Dios hiciera a un lado su misericordia, nadie de nosotros podría acercarse, caeríamos fulminados al suelo. Es a través de Su misericordia mostrada en Jesucristo que podemos acercarnos a Él confiadamente.
Jesús abrió el camino de la misericordia. Sólo a través de Él podemos empezar a relacionarnos con Dios como Padre.
Por otro lado vemos algo que aparentemente es obvio, pero que vale la pena recordar, porque a todos nos puede pasar. La Palabra de Dios nos acerca a Él, dejarla, hacerla a un lado, ignorarla hace que nos alejemos de nuestro Padre.
Cuando no guardamos Su Palabra y me refiero a guardarla a estudiarla y ponerla en práctica, la misma vida sin Su Palabra nos aleja de Dios. Y nos acerca a la maldad, la Biblia funciona como un centro de atracción como un gran imán que nos atrae a Dios, dejarla nos acerca a la maldad.
Y vemos en toda la Biblia cómo un fruto de cuando estás cerca de la maldad te conviertes en perseguidor de aquellos que estudian y ponen en práctica lo que la Biblia dice. Hay algo dentro de nosotros que se activa cuando no guardamos Su Palabra y no soportamos aquellos que sí lo hacen.
Por otro lado, la evidencia de estar cerca de Dios es amar al prójimo. Jesucristo dijo: “En esto conocerán que son mis discípulos, que se amen los unos a los otros.”
Un test muy sencillo para saber cuánto estamos cerca de Dios o cuánto estamos alejados, es analizar si somos perseguidores o perseguidos, si somos amamos al prójimo o lo odiamos o simplemente lo ignoramos.
Acércate al fuerza de atracción que te lleva a tu Padre. Empieza a leer la Biblia y a ponerla en práctica. Hay mucho que Dios quiere decirte.
Armando Carrasco Z.
El hombre tiende a ejecutar sus juicios de acuerdo a sus propios parámetros y de acuerdo a sus propios juicios. El hombre es cruel. Sus juicios los hace sin misericordia, completamente conforme a su propia manera de ver las cosas. Caer en las manos de un hombre sin misericordia es una cosa terrible.
Por eso, el autor clama que su voz sea escuchada conforme a la misericordia de Dios, y que sea vivificado conforme a Sus juicios. Porque sabía que se podía acercar a Dios y hablarle sabiendo que Dios lo atendería no midiéndolo conforme la perspectiva humana, sino bajo su divina percepción de las cosas. Si Dios hiciera a un lado su misericordia, nadie de nosotros podría acercarse, caeríamos fulminados al suelo. Es a través de Su misericordia mostrada en Jesucristo que podemos acercarnos a Él confiadamente.
Jesús abrió el camino de la misericordia. Sólo a través de Él podemos empezar a relacionarnos con Dios como Padre.
Por otro lado vemos algo que aparentemente es obvio, pero que vale la pena recordar, porque a todos nos puede pasar. La Palabra de Dios nos acerca a Él, dejarla, hacerla a un lado, ignorarla hace que nos alejemos de nuestro Padre.
Cuando no guardamos Su Palabra y me refiero a guardarla a estudiarla y ponerla en práctica, la misma vida sin Su Palabra nos aleja de Dios. Y nos acerca a la maldad, la Biblia funciona como un centro de atracción como un gran imán que nos atrae a Dios, dejarla nos acerca a la maldad.
Y vemos en toda la Biblia cómo un fruto de cuando estás cerca de la maldad te conviertes en perseguidor de aquellos que estudian y ponen en práctica lo que la Biblia dice. Hay algo dentro de nosotros que se activa cuando no guardamos Su Palabra y no soportamos aquellos que sí lo hacen.
Por otro lado, la evidencia de estar cerca de Dios es amar al prójimo. Jesucristo dijo: “En esto conocerán que son mis discípulos, que se amen los unos a los otros.”
Un test muy sencillo para saber cuánto estamos cerca de Dios o cuánto estamos alejados, es analizar si somos perseguidores o perseguidos, si somos amamos al prójimo o lo odiamos o simplemente lo ignoramos.
Acércate al fuerza de atracción que te lleva a tu Padre. Empieza a leer la Biblia y a ponerla en práctica. Hay mucho que Dios quiere decirte.
Armando Carrasco Z.
lunes 21 de septiembre de 2009
Salmos 119 Cof (Parte 75)
“Me anticipé al alba, y clamé; Esperé tu palabra. Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus mandatos.” Salmos 119:147-148
Tenemos la mala idea de que sólo los monjes ermitaños son capaces de pararse a orar en la madrugada. Es una idea que debemos quitarnos de la cabeza. Los inicios del alba los mejores momentos para buscar a Dios.
Muchos de nosotros no nos cabe en la cabeza que nos desmañanemos para buscar a Dios o para meditar en Su palabra. Por eso ahora te pongo un reto. Inténtalo. Empieza por romper tu estructura mental y visualízate buscando a Dios en la madrugada de un día común y corriente.
Dios se deja ver con los que lo buscan. Dios da un entendimiento nuevo a los que verdaderamente lo buscan. Y la madrugada tiene algo especial. Yo se que puedes orar y pensar en Él a cualquier hora del día. Pero algo tiene la madrugada que la Biblia registra loa momentos de oración de grandes hombres de Dios orando en la madrugada.
Todo empieza desde que ponemos el despertador. Allí nuestra mente se está preparando, desde ese momento Dios ve un corazón que le cree. Y no lo defrauda. Por eso es que muchos una vez que lo experimentan, ya no lo dejan nunca. Se les convierte en un hábito. Más que un hábito, en una adicción. ¡Bendita adicción! De buscar a Dios en los albores de la mañana. ¡Bendita adicción que cambia los corazones de quienes lo buscan!
En la segunda parte de este pasaje en otra versión dice así: “…en toda la noche no pego los ojos, para meditar en tu promesa…” Esto está cañón. Y veo tres cosas en esto:
1. Dios le da promesas a sus hijos, promesas específicas a cada uno de ellos.
2. Sus promesas son tan contundentes y concretas que nos hacen meditar en ellas.
3. Son tan impactantes que nos quitan el sueño por estar pensando profundamente en ellas.
Todo esto no está disponible sólo para algunos cuantos, está disponible para todos. No se trata de convertirte en un monje aislado del mundo y de la sociedad para poder acceder a las delicias de la Palabra de Dios.
La Biblia es tan impactante que nos transmite todo el amor de Dios y nos muestra su naturaleza bondadosa.
Armando Carrasco Z.
Tenemos la mala idea de que sólo los monjes ermitaños son capaces de pararse a orar en la madrugada. Es una idea que debemos quitarnos de la cabeza. Los inicios del alba los mejores momentos para buscar a Dios.
Muchos de nosotros no nos cabe en la cabeza que nos desmañanemos para buscar a Dios o para meditar en Su palabra. Por eso ahora te pongo un reto. Inténtalo. Empieza por romper tu estructura mental y visualízate buscando a Dios en la madrugada de un día común y corriente.
Dios se deja ver con los que lo buscan. Dios da un entendimiento nuevo a los que verdaderamente lo buscan. Y la madrugada tiene algo especial. Yo se que puedes orar y pensar en Él a cualquier hora del día. Pero algo tiene la madrugada que la Biblia registra loa momentos de oración de grandes hombres de Dios orando en la madrugada.
Todo empieza desde que ponemos el despertador. Allí nuestra mente se está preparando, desde ese momento Dios ve un corazón que le cree. Y no lo defrauda. Por eso es que muchos una vez que lo experimentan, ya no lo dejan nunca. Se les convierte en un hábito. Más que un hábito, en una adicción. ¡Bendita adicción! De buscar a Dios en los albores de la mañana. ¡Bendita adicción que cambia los corazones de quienes lo buscan!
En la segunda parte de este pasaje en otra versión dice así: “…en toda la noche no pego los ojos, para meditar en tu promesa…” Esto está cañón. Y veo tres cosas en esto:
1. Dios le da promesas a sus hijos, promesas específicas a cada uno de ellos.
2. Sus promesas son tan contundentes y concretas que nos hacen meditar en ellas.
3. Son tan impactantes que nos quitan el sueño por estar pensando profundamente en ellas.
Todo esto no está disponible sólo para algunos cuantos, está disponible para todos. No se trata de convertirte en un monje aislado del mundo y de la sociedad para poder acceder a las delicias de la Palabra de Dios.
La Biblia es tan impactante que nos transmite todo el amor de Dios y nos muestra su naturaleza bondadosa.
Armando Carrasco Z.
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