jueves, 23 de agosto de 2007

El perdón de Dios para nosotros.

La vida es muy dura, nos juega chueco.

Nos hace hacer cosas que después nos arrepentimos de por vida, la condenación nos persigue hasta enfermarnos, hay mucha gente que enfrema por la culpa que siente, sus hechos y sus recuerdos los agobian.

Y no descansamos hasta que encontarmos el perdón.

Este tema es de suma importancia por favor estudia cada una de las lecturas siguientes con toda meditación y con un corazón sincero, lo que vas a encontrar te va acambiar la vida de por vida.

He conocido gente que después de pasar por esta Bibliaterapia hasta les cambia físicamente su rostro, le brilla en la cara saber que son perdonados.

Está dividido en cinco partes. Si te sientes sumamente culpable, hasta la muerte, leelo en un mismo día, si no es tan severa la condenación te pido que lo hagas en cinco días, una parte cada día.

Si por alguna razón tu has llevado una vida que no te ha generado sentirte culpable también te pido que hagas este ejercicio es muy saludable. Es vital.

Ahora bien; no quise ponerle títulos a cada parte porque intencionalmente quiero que medites por ti mismo o misma cada versículo.

Parte Uno (Ec 7:20 / Isaías 59:1-15 / Ro 3:9-20 / Ro 5:12-21 / Ro 7:14-25)
Parte Dos (Ex 19:3-8 / Is 54: 1-10 / Jer 31: 31-34 1 Pe 1:1-10 / 1 Jn 3:1-10)
Parte Tres (Jn 3:1-21 / Ro 5:1-11 / Ef 2:1-10 / Col 1: 15-23 / 2 Ti 1:3-10 / 1 Pe 2:10-25)
Parte Cuatro (Sal 32:1-11 / Sal 51:1-17 / Ro 3:21-26 / Ro 8:31-39 / Ro 10:5-13 / 1 Jn 1:5-10)
Parte Cinco (Mt 20:20-28 / Ro 6:1-14 / Gal 5:16-26 / Ef 4:17-32 / 1 Pe 2:21 / 1 Jn 4:7-21)

Armando Carrasco Z

El perdón de nosotros para los que nos han lastimado.

Inumerables veces, me atrevería a decir que es la mayoría, cuando la solución está en perdonar a aquellos que nos han lastimado.

Si Dios nos ha perdonado es necesario que perdonemos, cuando Cristo nos enseñó el modelo de la oración a través de Padre Nuestro, es clave cuando dice “Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.

Nuestra sanidad puede darse cuando perdonemos, es muy probable que la causa de nuestra enfermedad sea la falta de perdón, es muy probable que nuestra ansiedad y falta de paz se debe a la falta de perdón.

El paso a dar es perdonar, No es fácil pero es muy sencillo; lo primero que queiro decirte es que perdonar no tiene nada que ver con las emociones, perdonar es una decisión.

Es cuestión de la voluntad. Si quieres ser libre de tus achaques decídete y perdona a todos aquellos que te han ofendido.

A veces pasan los años y tratamos de olvidar lo sucedido o creemos que el tiempo lo arregla todo y en este caso no es así, toda ofensa debe ser perdonada.

Así que si lo que te hicieron fue hace veinte o treinta años, no dudes y perdona.

Punto dos no es necesario que la persona que te ofendio tenga que pedirte perón muchas veces eso no puede darse por un sin fin de circunstancias, pero que no se impedimento para que lo perdonemos.

A lo largo de mi vida ha habido gente que me ha lastimado y llego a la concluisón que no vale la pena estar afectado por la persona que me lastimó y decido perdonarlo.

Por último es muy importante hacerlo verbalmente, no es indispensable pero es muy importante, puedes decir algo así con tus propias palabras “Yo perdono a tal persona por que me hizo esto y aquello” te vas a quedar asombrado de la paz que vas a sentir…muchos de ustedes dormirán como no lo había hecho en años, otros recuperarán el apaetito, otros su sonrisa y muchos más su salud.

Vale la pena perdonar. Sólo recuerda que Cristo llevo el perdón al extremo. El es nuestro ejemplo.

Armando Carrasco Z.

El único libro que necesitas conocer al autor para entenderle.

A lo largo de 14 años he conocido a mucha gente que se da por vencida para leer la Biblia; muchos de ellos dicen que no le entienden y es verdad.

A mí me sucedió, recuerdo que intenté varias veces leer la Biblia “por cultura” y nunca le entendí, lo más curioso es que no podía terminar ni siquiera un capítulo. Hice el intento como cautro veces y mejor la dejé en paz.

Sucedió tiempo después que m dí cuenta que la mejor manera de entender la Biblia es que te la explique el mismo Autor.

Para un libro normal, común y corriente, de autor humano, sería imposible y ridículo tener que conocer al autor del libro para entenderle, y mucho menos pedirle al autor que le explique su libro, pero la Biblia es otra cosa, simplemente porque su autor es Dios mismo.

Y Él sí puede estar en muchos lados a la vez explicandole su libro a quien se lo pida.

Yo te recomiendo que hagas las paces con Dios. Seguramente me puedes decir: “pero si yo no he roto mis relaciones diplomáticas con Dios” “yo siempre he creído en Él”.

Déjame explicarte, el problema lo venimos arrastrando por herencia, es el problema del pecado. Estamos alejados de Dios por el pecado.

Dios es Santo y no puede habitar con el pecado, por simple naturaleza, lo santo no se mezcla con el pecado. Y nosotros somos pecadores. Independientemente del pecado que comentemos en la vida, está el pecado que heredamos de los primeros hombres que creó Dios.

Cuando Adán y Eva desobedecieron le dejaron como herencia el pecado a toda la humanidad. Entonces desde que nacemos traemos en el paquete hereditario ese pecado y nosotros sin hacer nada simplemente por pura herencia.

Me acuerdo que hace unos años se publicó un anuncio en las principales revistas de los Estados Unidos que tenía una foto de una bebé recién nacida. El título del anuncio decía: “esta niña heredó los ojos de su abuela, heredó la sonrisa de su papá y heredó la adicción a la cocaína de su madre”.

Era impactante, esa pobre niña no tenía la culpa de nacer con una adicción a la cocaína, pero la herencia es una cosa fuertísima y muy real. Asi es el pecado que venimso cargando desde que nacemos, lo traemos por herencia.

Es aquí donde cobra sentido todo lo que hizo Jesús. El hijo de Dios tenía que ser sacrificado para que se pudiera borrar el pecado del hombre.

El vino a pagar el precio de la reconciliación. Su sangre tiene la capacidad y poder de borrar todo nuestro pecado. En el momento que le reconocemos como nuestro salvador, en ese momento nuestra cuenta queda saldada delante de Dios.

Y ahora sí podemos empezar una relación nueva con nuestro Dios. Ahora como hijos podemos empezar a conocer realmente a Dios.

Dios es real y está buscando gente que le crea.

Yo tengo catorce años de haber empezcado mi relación personal con Él. Y créeme han sido intensos, por nada del mundo cambio este tiempo, Él es lo mejor que me ha pasdo en toda mi vida.

Después de que me animé y concientemente le pedí que quería conocerlo, inmediatamente le entendí a la Biblia.

Es impresionante. Difícil de explicar, pero ha así sucedió; mi primer Biblia está toda subrayada, diario encontraba verdades que me impactaban, y hoy después de todos esos años la Biblia sigue hablándome directo al corazón.

Yo te animo a que des el paso más importante de tu vida y restaures tu relación con Dios. Esto no tiene nada que ver con religión, esto tiene que ver con relación. De nada sirve ninguna religión si la relación con Dios está muerta.

La mejor experiencia que puedes tener en esta vida es conocer de manera personal a tu Creador.

Armando Carrasco Z.

El autor de las Soluciones.

Realmente quien le da solución a nuestros problemas es Dios.

La Biblia es el medio de comunicación interactivo que Él usa para comunicarse con nosotros y darnos soluciones para todos los problemas de nuestra vida.

La Biblia es un medio de comunicación masiva que todavía no puede inventar el hombre, tiene la característica de poder hablar de manera particular a cada lector y son millones los que la leen diariamente. La Biblia nos enseña que Dios es el autor de todas las soluciones para nuestra vida.

Las soluciones a tus problemas no van a venir como por arte de magia sólo por leer mecánicamente la Biblia tres veces al día.

Dios quiere que tus problemas sean solucionados pero lo que más quiere es que te acerques a Él y que tu relación con Él esté sanada.

No hay nada mejor que tener a Dios de nuestro lado, nada como vivir sabiendo que el Creador del universo está de nuestro lado, nada como saber que estamos en el equipo ganador, nada como saber que Dios es papá. Nuestro papá.

Armando Carrasco Z.

Advertencia Obligada.

Quiero aclarar algo de suma importancia, Bibliaterapia es poner por obra lo que ella dice.

Aclaro que hacer obras no van a lograr que se nos abran las puertas del cielo, las obras no van a lograr que Dios esté contento con nosotros.

Las obras no son para alcanzar el cielo. La misma Biblia lo dice. Las buenas obras son para que caminemos en ellas.

Es el resultado de tener una relación perfecta con el Padre, el único que nos va abrir las puertas del cielo es Jesucristo, nadie más ni nada más, porque su sacrificio fue perfecto y completo.

No hay que garegarle nada más. Lo que Él hizo lo hizo bien, Él es Dios. Ahora bien una vez que tenemos esa relación sanada con Dios entonces sí tenemos que caminar sobre las buenas obras. Es el resultado no el medio.

Este es básicamente el proceso de la Bibliaterapia, poner nuestra vida en orden con Dios y hacerle caso a todo el consejo divino que se encuentra en la Biblia y este poner en orden nuestra vida trae como consecuencia un éxito integral, una paz que sobre pasa todo entendimiento humano y una felicidad verdadera.

Armando Carrasco Z

Promesas importantes de la Biblia

Hay más de tres mil promesas en la Biblia.

Decir que las siguientes son las más importantes es aseverar que todos los hombres son iguales a mi. Lo cual obviamente no es cierto.

Esto es sólo una guía, la mejor lista de promesas es la que tú vayas descubriendo para tu vida.

Espero que éstas sean de gran ayuda para ti.

Vida eterna (1 Jn 2:25)
Si lo crees y lo pides, lo recibes (Mr 11:23-24)
Perdón (Mt 6:14)
El que busca halla (Mt 7:7-8)
Descanso (Mt 11:28)
No estaremos solos (Mt 28:18-20)
Nada te dañará (Lc 10.19)
Poca fe para grandes cosas (Lc 17:6)
Ser hijos de Dios (Jn 1:12)
Palabras de Sabiudría (Lc 21:14-18)
No pasaremos hambre ni sed (Jn 6:35)
Paz (Jn 14:23,27)
Todas las cosas ayudan a bien (Ro 8:28)
Amor inseparable de Dios (Ro 8:35-37)
Todas sus promesas son “Si” (2 Co 1:20)
Hace más de lo que pedimos (Ef 3:20)
Dios proveerá para toda necesidad (Fil 3:21)
Sanidad (1 Pe 2:24)
Cuidado de nosotros (1 Pe 5:7)
Ver a Dios en esta Tierra (Sal 27:13)

Armando Carrasco Z